Pablo Ramos: “Mi primer 101 peregrinos”

Pues la verdad que no sabía muy bien en que me iba a meter. Nunca había corrido tanta distancia, bueno lo que se dice correr correr eso apenas hice jeje.

Todo empezó cuando me lo comento mi madre de ir a esa carrera y nos lo pensamos bastante bien, pero al final nos inscribimos. Apenas entre largas distancias, lo máximo fue la carrera del Asturcón. Sabía que iba flojo, pero iba con buenas sensaciones y con mucha motivación para acabarla dentro del tiempo que daban que son 24horas.

El viaje empezó ya por tierras leonesas conociendo un poco los pueblos por los que pasa el camino de Santiago. La verdad que es una de las cosas que tengo en mente hacer, ya que me llama mucho la atención.

Una vez llegados a Ponferrada fuimos directos a por los dorsales, no había casi gente en el pabellón, preguntamos donde era la zona para dormir, ya que proporcionaban una zona para ello.

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Una vez instalados fui hacer las últimas compras, una gorra ya que no la había llevado y un bote de réflex, yo creo que me ayudo mucho.

Sobre las ocho ya había colas de recogida de dorsales, ya se empezaba a oler el ambiente y los nervios se hacían cada vez más intensos. Nos dieron de cenar allí ensalada y pasta.

 

A las siete la mañana ya nos levantamos, para prepararnos, ir a dejar dos mochilas que nos las llevaban al 35km y al 75km, para poder cambiarnos o lo que fuera.

A las nueve y media dieron la salida de las bicis, había una barbaridad de gente en bici, inscrita unos 1500. Y a las diez menos cuarto nos dieron la salida nuestra tanto de la maratón como la ultramaratón.

Ya al poco de empezar tuve que parar a quitarme una camiseta ya que hacía mucho calor. Poco a poco nos íbamos estirando, cada uno a su paso, cada uno haciendo sus paradas, yo en el kilómetro 12 o por ahí pare a echarme vaselina en un pie, ya que me molestaba un calcetín y para prevenir ampollas. Íbamos pasando por diferentes pueblos, la verdad que bastante guapos y la gente desde las casas nos animaban cosa que motivaba bastante.

Llegamos al primer pueblo importante santalla, aquí estaban las segundas mochilas, pasábamos otra vez por este pueblo en el 75km. Un pequeño avituallamiento, el control de paso que decía el número de dorsal el ordenador y a proseguir. A la salida de este pueblo ya dejaban a la izquierda los corredores de maratón y a la derecha los del ultra fondo. Ya pasábamos a los últimos rezagados en bici. Empezaba apretar ya el calor.

Tomamos dirección el pueblo de las Médulas en el cual tuve que parar otra vez a echar vaselina. Vi una fuente que me hizo gracia ya que se llamaba fuente de la resaca.

Pasamos por unos lagos y unas ciénagas que ahora son restos del agua que los romanos usaban para romper y triturar el monte de las medulas.

Poco a poco pasaban kilómetros y el calor se iba haciendo más intenso.

Una vez llegado a puente de Domingo Flórez que era otro pueblo importante donde teníamos un pabellón con otra mochila, mire el reloj y la verdad que me sorprendí ya que pensaba que iba a tardar más. Cuando yo llegué al pabellón mi madre ya marchaba, la verdad que debía tener prisa porque apenas ni me hablo jaja.

Allí me lo tome con calma comí un bocadillo un cacho plátano agua, me eche réflex a la cadera y a los aductores ya que me empezaron a doler, me cambie de camiseta y calcetines y mas vaselina por si las moscas jeje. Cogí la frontal, estire un poco y arranque. A la salida del pueblo estaba mi padre en una terraza comiendo pulpo, allí me senté unos minutos con él, bebí un trago de vino, unas cuantas rodajas de pulpo me comí y proseguí. Había tiempo para todo.

Allí empezamos una subida hacia un pueblo, que se pasaba por una cantera de pizarra. Esa subida para todos fue matadora ya que el calor era insoportable, fueron como 4 o 5 km de subida  bastante dura. Pasábamos por un riachuelo en el que tentaba meter los pies para enfriarlos, me refresque un poco la cara y la cabeza.

Una vez en la cantera bajamos hacia San Pedro de Trones, en el cual a la entrada había una fuente, rellene una botella que tenía y me la bebí entera, me supo a gloria esa agua. En el pueblo tenían un control de paso y avituallamiento. Rellene la mochila con aquarius y me lance carretera abajo. Nos desviaron por una trialera en la cual los que iba en bici muy finos tenían que ser para bajar por ella montados.

Llegue otra vez a Puente de Domingo Flórez para coger una pista la cual nos subía hacia las Médulas. Una subida de unos 14km más o menos con una bajada en media hacia Yeres.

Otro control de paso con avituallamiento bastante bueno. Allí pare un poco a descansar, echar más vaselina, comer algo de fruta y a proseguir. En ese pueblo habría unas 20 bicis de abandonos.

La cosa ya pintaba muy dura, ya que de la que subía hacia Yeres me pasaron en bici que daban la vuelta hacia Puente de Domingo Flórez porque no podían mas estaban exhaustos, una subida muy larga y con ese calor… les paso factura a mucha gente. Poco a poco subí  hasta  las Médulas, ya me empezó a doler la rodilla, se me paso por la cabeza abandonar, era el kilómetro 60, pero por mi cabezonería de querer acabarlo proseguí. Vi a mi padre, pare un rato con el, me eche un poco de réflex y cuesta abajo hacia  Orellan.

La noche ya iba cayendo, quedaba ya una hora de sol por lo menos, km 65. Una vez que llegue a la chana otro pueblo pequeño con avituallamiento, tuve que sacar la frontal ya que apenas se veía por donde pisaba. Poco a poco mas kilómetro encima, iba contento aunque bastante dolorido.

Nunca había caminado así de noche, un cielo estrellado y por el monte se veían puntos de luz de otras personas, tenias que estar muy atento a las marcas y flechas. Había algún punto de luz rojo parpadeante colgado de los arboles.

Pase por el castillo de Cornatel. Una pasada, iluminado de noche llamaba mucho la atención. A cinco minutos del castillo está el pueblo Villavieja en el cual me ofrecieron caldo de jabalí, que eso de caldo …. Más bien era patata cocida con jabalí pero vaya bien que sentó al cuerpo algo caliente a esas horas. Creo que debían ser las diez y media u once . Tenían música puesta, había gente del pueblo, me preguntaron que tal iba y me animaron. La verdad que muy buena gente y muy buen trato, cosa que me lleno de fuerzas para seguir hacia Santalla que estaba a 3 o 4 kilómetros.

Kilometro 75, santalla, no me lo creía estaba ya aquí, cogí la mochila me cambie de camiseta y calcetines, un poco mas de vaselina ya que tenía los pies bastante doloridos pero sin ampollas cosa que me sorprendió, descanse y repuse fuerzas. Aquí iba de la rodilla bastante tocado.. otro control, desde aquí teníamos que dar una vuelta de 8 km o 10 km para volver al pueblo otra vez. Me junte con otros dos chavales que la verdad parecíamos heridos de guerra cojeábamos , no podíamos con los coj….. Básicamente jaja. Fuimos poco a poco caminando y hablando. La verdad que se nos hizo más amena la noche así. Ya débame igual la hora a la que llegara porque lo único que quería era acabarlo. Otra vez en Santalla, un avituallamiento con caldo de pollo, me bebí dos vasos, comí un cacho de oreja y algo de pollo, descanse y para adelante.

Ya estaba de vuelta hacia Ponferrada, ya estaba hecho quedaban menos de 20 km. Los cuales los hice andando todos, muy dolorido de una rodilla pero con buen sabor de boca.

Una vez en Toral de Merayo, paramos a tomar un chocolate, que sentó de fabula, ya que tenía un frio del carajo. Aquí nos volvimos a unir los tres. Para hacer el último tramo en el cual nos decían que quedaban 8 km. Poco a poco llegamos a Ponferrada, cruzamos un puente y vimos la policía la cual nos dijo que si estaba bien señalizado porque había dos persona que se habían metido por otro sitio. Continuamos todo el rio, por un paseo. Ya estaba allí no faltaba nada.

Y sin pensarlo cruce la meta, no me lo podía creer lo había conseguido. Muchas horas de sufrimiento pero allí estaba. La verdad que tengo que dar las gracias a los dos chavales con los que hice el último tramo, uno de ellos se llama Juanma y el otro pues no sé cómo se llama pero gracias.

Las últimas fotos, pase a recoger mi medalla, un llavero y la camiseta de finalista. Estaba muy contento .

Me fui a donde dormíamos, allí estaba mi madre llevaba como cuatro horas ya allí, vaya campeona, hizo 16:40:08 entrando la 60 de la general y la segunda de su categoría. Yo hice 20: 43: 12 y entre el 156 de 194 que entraron en meta y el 41 de senior. Hay que decir que salimos 318, demasiados abandonos hubo, por culpa del calor yo creo y de que este año la hicieron más dura.

Me quede con muy buen sabor de boca y yo creo que con ganas de mas carreras de este tipo. Espero entrenar más duro y mejor, para ir progresando poco a poco. La meta de esta carrera fue acabarla antes de las 24 horas que daban y así lo hice. Nos enteramos que de 101 km no era ya que a todos los GPS y a los de la bici les dio 108km, que guapo 7 km de regalo bajo manga… vaya cabritos. Y lo que está un poco mal fue que el crono esta desde que salieron las bicis por eso a cada corredor le da 15 min en la clasificación y no el tiempo verdadero desde que salimos.

Espero volver el próximo año, esta vez ya sé lo que es y sabré a lo que me enfrento.

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